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Yacos

Son loros de tamaño mediano, que destacan por su gran inteligencia y simpatía. Nos harán pasar ratos geniales siempre que sepamos dedicarles tiempo y cariño, ya que son sociales y compañeros muy fieles.

Yacos

¿Qué son los yacos?

Los yacos (Psittacus erithacus) o loros grises son aves del orden Psittaciformes, habitantes naturales de la sabana y los bosques de África. Existen tres subespecies: Psittacus erithacus erithacus, que es la más difundida y de mayor tamaño, Psittacus erithacus princeps o yaco de las islas de S. Tomé y Príncipe y Psittacus erithacus timneh, o yaco cola de vinagre. Las patas de los yacos tienen una alta capacidad prensil y les permiten agarrarse, coger y examinar todo tipo de objetos mientras que su pico es muy fuerte y diseñado para abrir los frutos con los que alimentarse. Son loros de tamaño mediano, que destacan por su gran inteligencia y simpatía. Los yacos llevan siendo mascotas desde hace miles de años; se han encontrado escritos de civilizaciones antiguas en los que ya mencionan estas graciosas aves. Los yacos están dentro del Convenio de Tráfico Internacional de Especies Amenazadas (CITES) y, recientemente, han sido incluidos en la categoría CITES I (la máxima protección) porque su alta demanda como mascota ha favorecido el auge del tráfico ilegal con poblaciones salvajes.


¿Estás pensando en comprar un yaco?

Como en el caso de otras especies de loros, si estás pensando en comprar o adoptar un yaco antes debes tener en cuenta que son animales muy longevos, con una esperanza de vida superior a los 50 años, por lo que tendremos una mascota para toda la vida. Asimismo, debemos recordar que se trata de animales muy inteligentes, aunque a veces testarudos, por lo que estimularlos y jugar con ellos deberá ser una parte importante de nuestra rutina diaria. Es muy importante que el veterinario especialista en yacos te asesore sobre la mejor manera de ejercitar tanto física como mentalmente a nuestro yaco. Interactuar con ellos asiduamente es fundamental para que se acostumbren al manejo y el contacto con nosotros. Los yacos son revoltosos y ruidosos pero su gran inteligencia y curioso sentido del humor hace de ellos un animal divertido y una genial compañía para cualquier persona. Son capaces de imitar gran variedad de sonidos de todo tipo, incluida el habla humana y pueden memorizar hasta 700 palabras, aunque desconozcan el significado de la mayoría. Los cuidados de un yaco no son especialmente baratos debido a sus requerimientos de alimentación y las visitas regulares al veterinario de yacos, al menos con una periodicidad anual. A la hora de comprar un yaco, siempre debemos asegurarnos de obtenerlo de un lugar en que se realice la cría en cautividad de manera correcta, ya que por desgracia existe comercio ilegal y captura furtiva de estos animales; asegurarse de que proviene de un criadero es asegurar la especie en su medio natural. Si tienes dudas, en Gwana Vet podemos aconsejarte dónde comprar o adoptar a tu futuro compañero.


Cuidados del yaco

Es importante no apartarse de los principios básicos respecto a los cuidados del yaco. Como todas las psitácidas, son especies diurnas y necesitan gran cantidad de estímulos y atención. Al ser tan curiosos y juguetones tenemos un gran abanico de posibilidades para disfrutar al máximo con nuestro yaco. Las jaulas deben tener un tamaño mínimo adecuado a su tamaño y envergadura, con cierres especialmente diseñados para su pico y habilidad. Además de su jaula grande, con espacio suficiente para colocar distintas perchas y juguetes, deberá tener un espacio al que pueda salir para explorar y jugar con seguridad sin cables que pueda romper. Es importante saber que los yacos son especies monógamas, se emparejan para toda la vida. Debemos tener cuidado de que nuestra mascota no nos adopte como pareja, por lo que preguntaremos a nuestro veterinario de yacos la manera de interaccionar con él sin riesgo de que esto ocurra, lo que supondría un factor de estrés y una fuente de conflicto para ellos. Lo óptimo es ofrecerles una pareja de su misma especie, de manera que se reduce enormemente el estrés que sufren al encontrarse solos. Otro aspecto fundamental respecto a los cuidados del yaco se basa en la alimentación. Su dieta en la naturaleza se basa principalmente en semillas y frutas así como hojas, néctar o flores. Debemos respetar en lo posible estos requerimientos y ofrecerles como mínimo fruta y verdura fresca todos los días, además de pienso de calidad y semillas.


Enfermedades y cuidado veterinario de los yacos

Estas aves pueden ser portadoras asintomáticas de enfermedades. Por ello, debemos realizar correctamente una cuarentena antes de introducirlas con el resto de nuestros animales. También deberíamos realizar una primera visita al veterinario de yacos para hacer un análisis y una exploración completas y asegurarnos de su estado de salud. Las aves tropicales son animales sensibles al frío,  y debemos extremar las precauciones para evitar que se resfríen, por lo que es importante saber también cómo transportarlos o llevarlos  a la consulta del veterinario de yacos de manera que no sufran estrés y lleguen con la temperatura adecuada. Tendremos especial cuidado en el cuidado de su pico y uñas, ya que son sus herramientas de trabajo y juego. El aspecto general del ave nos dará información muy valiosa con respecto a su estado de salud: prestaremos atención al brillo de las plumas, el borde del pico y el aspecto de las uñas, así como el estado de ánimo de nuestro yaco. Debido a su carácter social, son comunes los trastornos del comportamiento, sobre todo por aburrimiento, frustración o intentos de llamar la atención, llegando incluso a arrancarse sus propias plumas (picaje) o las de su compañero, problema que necesita tratamiento. Al igual que los agapornis, pueden entrar en estados de depresión si pierden a su pareja. Por ello, ante cualquier problema, siempre recomendamos acudir al veterinario especialista en psitácidas, que nos asesorará para asegurar el bienestar de nuestra mascota. Es común también el desarrollo de enfermedades de los huesos o de otros órganos (hígado, por ejemplo) por una dieta incorrecta. Es muy importante evitar abusar de chuches, frutas con gran contenido en azúcar y pipas de girasol. La obesidad es una condición frecuente, sobre todo en animales que no se mueven mucho, y esto supone un factor de riesgo para el desarrollo de otras patologías que pudieran llegar a ser graves. También los problemas respiratorios son un motivo de consulta común, generalmente por virus, bacterias u hongos. Por ello es muy importante prestar atención a los cuidados de higiene y a dónde colocamos la jaula de nuestro yaco, para evitar corrientes de aire así como acumulación de polvo y suciedad que pueda dar problemas. En las consultas rutinarias se realizarán análisis coprológicos (de heces), recorte y limado de pico y uñas, así como análisis de sangre. Con este tipo de aves es muy importante asegurarnos de que no son portadoras de enfermedades víricas, para lo que debes ponerte en contacto con tu veterinario de yacos para asegurarte. En Gwana Vet somos especialistas en psitácidas y estamos equipados para realizar todo tipo de analíticas que nos permiten diagnosticar y ayudar a tus yacos.