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Tarántulas

Desde siempre, las arañas desencadenan en nosotros sensaciones contrapuestas: atracción o fobia. Sin embargo, las tarántulas son seres de movimientos gráciles, se mantienen fácilmente y, en contra de lo que su aspecto sugiere, suelen ser criaturas tranquilas y dóciles con un adecuado manejo.

Tarántulas

¿Qué son las tarántulas?

Las tarántulas, como todas las arañas, siempre han despertado entre las personas reacciones contrapuestas: desde miedo patológico (conocido como aracnofobia) hasta fascinación. Es este último sentimiento el que lleva a algunas personas a adquirir una tarántula como mascota. Aunque pueda parecer una locura, las tarántulas pueden ser unas compañeras maravillosas a su manera. También conocidas como arañas gigantes, son un grupo de artrópodos pertenecientes a la clase Arachnida. Incluye varias especies, todas del orden Mygalomorfos. Las que encontramos más comúnmente son la tarántula de rodillas rojas (Brachypelma smithi, incluida en el apéndice II del convenio CITES), la tarántula chilena rosa (Grammostola rosea) y la tarántula negra brasileña (Grammostola pulchra). Algunas de ellas (como la de rodillas rojas) se consideran especies amenazadas, por lo que su comercio está regulado. La mayoría de las especies de tarántulas que se tienen como mascota provienen del continente americano, especialmente Centro- y Sudamérica. Aunque sean una mascota poco común, las tarántulas son seres de movimientos gráciles y colores vivos. Se mantienen fácilmente y, en contra de lo que su aspecto amenazante sugiere, son criaturas tranquilas, aunque esto varía entre especies.


¿Estás pensando en comprar una tarántula?

Si estás pensando en adoptar o comprar una tarántula, como con cualquier mascota, es importante que tengas una buena información previa para decidir con conocimiento de causa y según tu nivel de experiencia. Recuerda que Gwana Vet siempre promueve la compra proveniente de cría en cautividad, nunca de poblaciones salvajes. Es importante saber que viven más años de lo que se pudiera pensar: ¡hasta 20 años en hembras en cautividad! Los machos viven 2-3 años de media desde la última muda; alcanzan la madurez aproximadamente a los 7-8 años, por lo que virirán unos 10 años de media. También deberías saber que todas las especies tienen mordedura venenosa y, aunque no sea letal (salvo en especies como Atrax spp o Phoneutria spp), sí puede llegar a causar reacciones alérgicas graves, al igual que los pelos urticantes de sus patas, que algunas especies son capaces de expulsar en momentos de estrés (por ejemplo por el manejo), clavándose en nuestra piel y llegando a resultar doloroso y/o dar lugar a una reacción urticante. Antes de comprar una tarántula debes tener en cuenta que no son mascotas adecuadas para niños ya que su picadura, aunque no mortal, sí puede llegar a ser peligrosa o, al menos, dolorosa. En su defensa diremos que suelen comportarse de forma apacible y sólo morderán si se sienten verdaderamente amenazadas. Por ello, mientras les dejemos su espacio y las manejemos con tranquilidad, todo irá como la seda. Su manipulación es relativamente sencilla siempre que se conozca la manera de hacerlo correctamente. Recordamos que las tarántulas son animales esencialmente solitarios, por lo que no es recomendable tener más de una en el mismo alojamiento. En Gwana Vet también atendemos tarántulas, por lo que podemos asesorarte, tanto antes de comprar una tarántula como en el momento de hacer un primer chequeo.


Cuidados de las tarántulas

Existen unos cuidados básicos de las tarántulas que no debemos pasar por alto. Son especies carnívoras y, aunque pueden pasar incluso meses sin comer, no podemos descuidar su alimentación. De hecho, poder observar una tarántula alimentarse es uno de los atractivos principales para muchos de sus dueños. Generalmente comen presas vivas y estas deben resultar inofensivas para nuestra mascota para evitar cualquier riesgo de lesión. Algunas presas adecuadas pueden ser grillos, saltamontes, polillas, gusanos de la harina, etc. Las moscas Drosophila, preferiblemente sin alas, son muy adecuadas cuando nuestra tarántula es aún pequeña. Las presas se pueden criar a mano, comprar o capturar. Debemos evitar alimentarlas con presas capturadas directamente del campo para prevenir posibles intoxicaciones por los biocidas utilizados. Una parte importante de los cuidados de las tarántulas se refiere a su alojamiento, siempre en terrarios adecuados a su tamaño completamente cerrados, tratando de imitar su entorno natural. Por ello, es recomendable que puedan gozar de un espacio donde esconderse, así como sustrato semi-húmedo y un bebedero abierto del que puedan obtener agua sin problemas. Muchas especies de tarántulas son tropicales; en ellas prestaremos especial atención a las condiciones de humedad de su terrario. Debe elegirse siempre un lugar tranquilo, libre de vibraciones (p.e. lugares con tráfico intenso o música a alto volumen) y también libre de humo de tabaco, ya que la nicotina actúa como un insecticida. Podría haber variaciones para cada especie en particular, por lo que acudiremos al veterinario especialista en tarántulas para conocer las necesidades de nuestra mascota.


Enfermedades de las tarántulas

Es común la rotura del exoesqueleto de las tarántulas, debido sobre todo a traumatismos. En estos casos sería necesaria una transfusión urgente de linfa para evitar la pérdida de presión interna y el shock. Esto se considera una urgencia y es necesario acudir al veterinario de tarántulas cuanto antes. Otras posibilidades del mismo tipo son caídas, quemaduras o incluso mordeduras por parte de la presa. Como ya hemos comentado pueden sufrir anorexia, es decir, que dejen de comer. También son frecuentes las alopecias y los problemas de mudas, en muchos casos debidos a problemas de parásitos. Es muy importante aprender a identificar la fase de la muda y no confundirla con una enfermedad, y a la inversa. Durante la muda las tarántulas pueden permanecer inmóviles de 24 a 48h, en incluso posicionarse boca arriba. En este proceso deben estar lo más tranquilas posible, por lo que procuraremos no molestarlas. Deberemos prestar atención a su vez al estado de ánimo de nuestra tarántula. Podemos ver alteraciones como letargia, inactividad, o incoordinación. Estas condiciones muchas veces son pasadas por alto y pueden constituir problemas serios que hay que revisar. Por ello recomendamos llevar a las tarántulas al veterinario especialista en exóticos de manera periódica para realizar revisiones.