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Geckos

Es uno de los lagartos más populares en nuestros hogares. Los geckos son una buena elección para aquellas personas que quieran iniciarse con los reptiles, porque son inofensivos y poco esquivos con los seres humanos. Curiosamente, son la única especie de lagarto que emite sonidos para comunicarse con sus semejantes.

Geckos

¿Qué son los geckos?

Los geckos o gecos son lagartos de tamaño mediano (de 5 a 30 cm incluida la cola), con la cabeza aplanada y los ojos más grandes que los de la mayoría de los lagartos. Tienen escamas muy pequeñas y la piel extraordinariamente flexible. También destacan por el tamaño inusualmente grande de sus pies, y por las almohadillas adhesivas de la planta, que les permiten trepar por superficies verticales lisas, incluso dormir adheridos a ellas. Todo el abanico de especies de geckos que se tienen como mascotas pertenece a la familia Gekkonidae. Esta familia se distribuye por todo el mundo, pero especialmente por las áreas de los trópicos, subtrópicos y desiertos. Los hábitos de los geckos son muy variados, y dependen de la especie a la que pertenezcan: hay geckos diurnos y también nocturnos. Normalmente los geckos de hábitos diurnos tienen pupilas redondas y no tienen párpados móviles, sino una lente transparente que humedecen con la lengua. Los geckos nocturnos tienen la pupila vertical y poseen párpados móviles. La especie de gecko nocturno más común es el gecko leopardo (Eublepharis macularius), mientras que el más popular de los geckos diurnos es el gecko de día de Madagascar (Phelsuma madagascariensis). Los geckos son la única especie de lagarto que emite sonidos para comunicarse con sus semejantes, principalmente durante la cría y el cortejo, así como cuando el animal está muy estresado. Son reptiles fáciles de mantener en casa, porque no necesitan un terrario especialmente grande para desarrollar todo su ciclo vital y además es bastante sencillo reproducir las condiciones de su hábitat natural.


¿Estás pensando en comprar un gecko?

Si quieres adoptar o comprar un gecko, antes debes informarte bien de la especie en concreto sobre la que estás interesado. Tanto sus hábitos de vida, diurnos o nocturnos, como sus necesidades también difieren en función de la especie. Algunos geckos son arborícolas, mientras que otros son terrestres. En la mayoría de casos su alimentación es insectívora, aunque los de mayor tamaño pueden comer pequeños roedores y otros lagartos. También hay diferencias en cuanto a la forma de reproducirse, tanto por las condiciones ambientales que necesitan como porque algunas especies son ovovivíparas. Al tratarse de reptiles necesitan disponer en el terrario de luz ultravioleta y una fuente de calor. Si la especie que tenemos procede de un clima húmedo, también habrá que contar con ese factor. Es muy importante lavarse las manos después de manipular a nuestro gecko porque, como todos los reptiles, son portadores de Salmonella y de esta manera evitamos infecciones. Los geckos son una buena elección para aquellas personas que quieran iniciarse con los reptiles, porque son inofensivos y poco esquivos con los seres humanos, si bien no tienen la capacidad de establecer vínculos fuertes como ocurre con muchas aves domésticas o, sobre todo, con los mamíferos, de ahí que no sean las mascotas ideales para niños. Una primera visita a un veterinario especialista en geckos te ayudará a comprender todas sus necesidades y abordar la instalación del terrario con toda la información.


Cuidados de los geckos

Es importante no apartarse de los principios básicos respecto a los cuidados de los geckos. Deben ser alojados en un terrario de cristal con buena ventilación. Los geckos diurnos requieren que el terrario tenga orientación vertical, mientras que los geckos de hábitos nocturnos pueden tenerlo en horizontal. Dos factores muy importantes en los cuidados de los geckos, que dependen de la especie que tengas en casa, son la temperatura y la luz. El rango de temperaturas no sólo varía según la procedencia de la especie, sino que también pueden requerir variaciones día-noche. Para mantener la temperatura se pueden instalar mantas térmicas o bombillas, pero siempre hay que evitar que sean dispositivos con los que los geckos puedan tener contacto directo. Los ciclos de luz tienen diferente duración según especies. Se puede hacer voluntariamente que los ciclos de luz sean estacionales, aunque si se quiere criar es algo indispensable. La iluminación ultravioleta no es estrictamente necesaria en algunas especies, pero sí es recomendable. Si no se aporta, la dieta de los animales debe estar muy bien equilibrada. El tipo de sustrato que se puede usar puede variar mucho. Como ejemplos, se puede usar papel, turba o corteza de algunas plantas sobre pellets de papel. En algunas especies no se recomienda la arena porque pueden comérsela y producirse una obstrucción digestiva (impactación). Nuestros geckos necesitan también un refugio con musgo y humedad, especialmente si son nocturnos o queremos que críen. Los geckos diurnos, además, necesitan que instalemos en el terrario ramas o plantas vivas sobre las que poder trepar y esconderse. Dependiendo de la especie, se pueden alojar en grupos, siempre evitando que haya más de un macho en el terrario. Otro factor esencial respecto a los cuidados de los geckos es la dieta, que dependerá de la especie. En muchos casos es carnívora, incluyendo insectos adultos (grillos) y larvas de insectos. Es mejor dar las presas vivas en un recipiente, para evitar que se dispersen por el terrario y traguen sustrato, y espolvoreadas con suplementos de calcio y vitamina D. Otras especies son omnívoras, y pueden comer también fruta y néctar. Consulta con un veterinario de geckos la mejor dieta que puedes proporcionar a tu nuevo amigo, y no dudes en preguntarle todas las dudas que te surjan al respecto.


Enfermedades y cuidado veterinario de los geckos

Los geckos, como muchos reptiles, sufren frecuentemente enfermedades que se pueden prevenir con un buen manejo y alojamiento. Es muy frecuente que el aporte de calcio y vitamina D no sea adecuado y se observe a los animales decaídos, con problemas reproductivos (por ejemplo las retenciones de huevos o distocias) o con Enfermedad Ósea Metabólica (EOM). La EOM produce en los geckos lo que se conoce como mandíbula de goma (la mandíbula se vuelve flexible en lugar de rígida) y también predispone a fracturas. También se pueden producir problemas con el proceso de muda, relacionados con la falta de humedad. Estas mudas incorrectas o disecdisis pueden ser un problema grave que derive en la pérdida de dedos o de parte de la cola. Es muy importante mantener la humedad adecuada y disponer de un refugio o nido húmedo en el terrario, para prevenir la disecdisis y también los problemas reproductivos. Por último, los geckos también son propensos a sufrir parasitaciones intestinales, estomatitis, infecciones respiratorias, impactaciones de sustrato y prolapsos rectales o hemipeneales. Recuerda acudir a una revisión anual en la consulta de tu veterinario de geckos. En Gwana Vet tenemos mucha experiencia en reptiles y te asesoraremos para darle a tu mascota los mejores cuidados.